martes, 19 de junio de 2012

Desde la profundidad del mar...

¿Pueden comunicarse un pájaro y un pez?. ¿Pueden entenderse?. ¿Pueden llegar a quererse?.

CLARO QUE SI, O…, QUIZÁ NO.

Estamos acostumbrados a vivir en nuestro entorno y nos da miedo meternos en otros entornos. Hay pájaros que se sumergen para buscar alimento, o no, a lo mejor algún atrevido busca lo más profundo. Hay peces que saltan fuera del agua para buscar alimento, o no, a lo mejor algún atrevido busca lo más alto. ¿Quién puede asegurar que solo buscan alimento?.

Es difícil que el pez y el pájaro coincidan al buscar alimento, pero ¿y si coinciden?, ¿y si el pez se fija en el pájaro y le espera a que se sumerja para conocerle mejor?. ¿Y si el pájaro le acepta?. Pues posiblemente, puedan llegar a comunicarse.

Cuando se comuniquen, ¿podrán llegar a entenderse?.

Seguro que sí, les costará trabajo, tendrán que coincidir muchas veces en la superficie del agua, pero se entenderán, seguro que se entenderán.

Cuando se entiendan, ¿podrán llegar a quererse?.

La cosa se complica. Aquí ya no basta con coincidir y encontrarse. Necesitan mayor esfuerzo, necesitan prepararse, uno para aguantar más dentro del agua y el otro para aguantar más en el aire. A los pájaros puede que les resulte más fácil porque están acostumbrados a pasar del frío al calor, de la humedad a la sequía, de la noche al día o del invierno al verano. A nosotros lo peces nos cuesta más, estamos casi siempre a oscuras, siempre mojados y siempre a la misma temperatura. Pero, si se preparan, si se esfuerzan y sobre todo si se empeñan, seguro que llegan a quererse.

Pero, yo que soy pez, ¿puedo querer a cualquier pájaro?.

Hay pájaros que vuelan bajo, otros alto y tu Mi ViDA, vuelas en el infinito y ahí no puedo llegar por mucho que salte fuera del agua. Créeme que lo intentaré, pero si nunca llego, te entenderé, te sentiré y te querré, incluso desde lo más profundo del mar.