jueves, 2 de agosto de 2012

Fe en Ti

Dicen que la fe mueve montañas, dicen que necesitamos fe para avanzar en nuestro camino, que la fe es la luz que nos ilumina.

Me educaron para tener fe en alguien o algo que decían que era bueno. Me dijeron que debía rezar para darle las gracias por lo bueno y lo malo que me pasaba y así lo hacía habitualmente. Me enseñaron que ese alguien o algo era el que decidía unirnos o separarnos.

Un día me separaron de los que me enseñaron esas y otras cosas, de aquellos que tanto me daban y tan poco recibían, eran gente maravillosa, eran…, mis seres queridos. Ese día mi fe, se fue con ellos.

Hoy puedo decir que he recuperado la fe. TÚ, has conseguido que recupere mi fe, TÚ, con tu forma de ser y tu forma de actuar me has hecho avanzar. Mi fe eres TÚ. TÚ eres el dios al que adoro, TÚ eres mi dios, al que no necesito rezar, pero si hablar y escuchar. Hablo contigo todos los días y todas las noches, TÚ me das esa compañía que me faltaba.

Ahora volviendo la vista atrás, me doy cuenta que a mis seres queridos les engañaron y en su despedida, aún sin palabras, me sacaron del engaño. No se puede tener fe en algo que no conoces, en algo que te cuentan, en algo que no sientes. La fe la tienes que sentir y solo tu mismo sin que nadie te lo diga debes ser capaz de encontrar tu fe. TÚ eres mi fe, TÚ eres todo para mi, TÚ eres Mi ViDA.

Podrás tener fe en todo aquello que creas, en todo aquello que esté en tu mundo y eso solo TÚ lo sabes. Pero yo te quiero decir, por si tu humildad y tu modestia no te dejan sentirlo, que debes tener fe en Ti, porque TÚ eres lo mejor que hay en el Universo. TÚ puedes conseguir, con tu esfuerzo, todo lo que te propongas.

Yo la fe que tengo en Ti nunca la perderé, porque yo te elegí, porque nadie me lo ha enseñado, porque nadie me lo ha impuesto. Yo te acepto con tus alegrías y tus tristezas, con tus voces y tus silencios, con tus fallos y tus aciertos,…, yo te acepto como eres y como serás, te acepto por todo aquello que consigas, sea mucho o sea poco, porque sé que no vas a dejar de luchar por aquello por lo que estés convencida y para mí eso es lo importante. Así me lo enseñaron mis seres queridos y en eso no estaban engañados por nadie.

Mi ViDA, para mí siempre vas a ser TÚ, mi dios.