Efectivamente…, no se puede ser todo en la vida!!!. Pero…, acaso yo quiero ser todo?, no sé, más bien diría que no sé lo que quiero ser y por eso quizás parece que quiero ser todo, sí, quiero ser pájaro para sentirme libre, pero también quiero ser pez para esconderme en la profundidad del océano, quiero ser payaso para hacer reír, pero también quiero ser el que se ríe con un payaso, quiero caminar hasta el infinito, pero también quiero quedarme quieto y ver pasar las horas,…
La verdad es que querer ser…, no sé que quiero ser, pero si me preguntas, qué quieres tener?…, bufff!!!, ya lo creo que sé lo que quiero tener. Es posible que me hayan acostumbrado a tener todo en la vida, que durante casi toda mi vida he tenido todo o al menos todo lo necesario para no pensar que algo me falta, vale que muchas veces he dicho quiero tener esto o aquello, pero siempre son cosas que si no las tienes no pasa nada, cosas que deseas tener, pero que cuando las tienes las dejas de lado y no pasa nada. No puedo quejarme, pero…, sabes?, lo del otro día me ha hecho pensar un poco más, en la vida…, en mi vida…, la verdad es que desde hace unos meses mi vida tiene un sentido relativo, y digo relativo porque puedes tener todo lo que crees que te hace la vida cómoda, todo lo que se te puede ocurrir que te hará feliz, pero si esas cosas las tienes sin amor, es como si no tuvieras nada. El amor…, no sé lo que es, bueno eso no es cierto, realmente sí sé lo que es o al menos sé lo que se siente cuando lo tengo, pero no sé explicar que es realmente. Para mí es eso de lo que no te acuerdas cuando lo tienes y es eso que cuando no lo tienes eres la persona más infeliz del mundo.
Siempre me decías que estábamos hechos el uno para el otro…, yo sigo pensando lo mismo, tu por lo que se ve no…, ahora a mi solo me queda una opción y es que algún día cambies de parecer, que vuelvas a ser la de antes, la de siempre, son muchos años juntos y no entiendo mi vida sin ti.
El otro día vi un anuncio en sky sports en el que salían niños africanos y me impactó la imagen de un niño con ojos negros enormes mirando al infinito, era impresionante, su mirada, su expresión o mejor su inexpresión…, se le notaba la respiración, era una imagen increíble, impactante y desde que la vi he pensado mucho en la vida, en mi vida, en el sentido que le damos a todo lo que nos rodea. Me gustaría decir que no me importa nada de lo que me rodea, que me da lo mismo que me quieran o que no, que me da lo mismo tener lo que necesito o no tenerlo…, por desgracia no es así y no me siento bien, porque la imagen de ese niño me pareció que él solo necesitaba el aire para vivir y que el resto no lo conocía y por tanto no lo necesitaba. A veces me arrepiento de haber conocido tantas cosas, porque creo que nuestra felicidad es inversamente proporcional a las cosas que conocemos. Vale…, según eso si nos quedamos en la cueva y no conocemos nada somos felices, pues Sí y claro también No. Es la complicación de la vida, si siempre fuéramos felices pues bien y si fuera lo contrario pues mal.
Supongo que como siempre me he hecho un lío escribiendo, no es lo mío, pero lo que siento ahora mismo es que me gustaría no haber tenido nada y de esa manera no lo echaría de menos.
Un beso infinito a todos los niños del mundo que sin saberlo nos ayudan a valorar lo que tenemos y a ser mejores…, aunque sea a base de sentirnos culpables de nuestras vidas.