sábado, 11 de agosto de 2012

Una palabra puede evitar una guerra

Primero se produce el silencio, que es aquello que se piensa pero no se dice.

Después el odio, que es aquello que se siente y se dice.

Y por último llega la indiferencia, que es aquello que se siente, se piensa y se calla.

El silencio produce incertidumbre, el odio produce ira y la indiferencia produce dolor.

Cuando sientas que llega el silencio, di una última palabra, muchas veces esa palabra evita el odio y la indiferencia y por tanto la ira y el dolor.