Soy guapo o soy feo, no lo sé, pero a fin de cuentas soy, a veces estoy dormido y a veces estoy despierto, pero el caso es que estoy, me encanta ir en moto, pero también me gusta ir andando, que más da, lo importante es ir, hay temporadas que vivo en Madrid y otras que vivo en Londres, no todo el tiempo que quisiera, pero bueno, al menos vivo, hay días que siento felicidad y otros que siento tristeza, es lo mismo, al menos siento, hay cosas que veo preciosas y cosas que veo horrorosas, tiene que haber de todo, lo importante es que veo,…, seguiría y seguiría, pero hay una cosa que no me da lo mismo, tengo casi todo lo que necesito para vivir bien, pero no te tengo a ti y eso no me da lo mismo, en este caso lo importante no es lo que tengo…, lo importante es lo que no tengo, lo que me falta.
Tengo tu inmensa amistad, tu sonrisa, tus miradas, tus palabras, tus abrazos e incluso tus besos (en la mejilla y en la frente claro), pero ¿sabes?..., no es suficiente!!!. Puedo ser, puedo estar, puedo ir, puedo vivir, puedo sentir, puedo ver, puedo casi todo…, pero lo siento…, no puedo tener, no!!!, si no te tengo, el verbo tener no tiene sentido y sabes que el verbo tener en este caso no indica posesión, tu no eres mía ni de nadie, eres tuya y así serás siempre. En este caso el verbo tener significa compartir, sí!, compartir todo y cuando digo todo es eso…, TODO!!!, incluso el infinito.
Hay veces que me gustaría ser estrella, sí, esa estrella que tanto brilla, que miras y miras las noches estrelladas, que adoras, que parece que te habla y a la que tu hablas, esa estrella que para ti tiene luz propia, que brilla incluso por encima de la luz del sol.
Si alguna noche estrellada sales al jardín y no ves tu estrella, entra en tu habitación y mira al techo, seguro que allí te está esperando para iluminar tus sueños. Ese día me tendrás a tu lado cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo.
Algún día me convertiré en estrella e iluminaré al mundo con la luz que me dan tus preciosos ojos a mirarme.