Los sueños mezclan nuestros recuerdos, revuelven nuestra memoria durante la noche.
Solo tú los disfrutas o los sufres, nadie salvo tu puede sentirlos, nadie puede controlarlos, ni siquiera tú. Puedes volar, aterrizar, amar, odiar, morir y nacer. Muchas mañanas ni te acuerdas o sí…, y dependes de ellos, te cuesta olvidarlos, pero si los olvidas todo pierde el sentido. Tus sueños no se los cuentes a nadie o a casi nadie, porque perderán su sentido.
¡¡Tus sueños son tuyos y de nadie más!!.