lunes, 27 de agosto de 2012

¿Sabes?

Me asusta mucho tu silencio, no sé si debo preocuparme. Es mucho tiempo el que llevamos juntos pero separados, es que es toda una vida y no me hago a la idea que pueda acabarse. No sé si es un enfado pasajero o es que realmente te has dado cuenta que no soy nadie para ti, que llegó el príncipe azul que no entiende nuestra relación y te necesita solo para él.

Suponía que tarde o temprano llegaría este día. Pero no pasa nada porque siento que el impulso que me has dado todos estos años me permitirá continuar el camino. Ese camino que un día, interrumpió lo que tú y yo sabemos y que después de un tiempo reemprendimos porque así quiso algo o alguien. Hoy me siento con las fuerzas suficientes para saber mirar y aprender del pasado, para vivir y aceptar el presente y para pensar y preparar el futuro.

Sé que habrá momentos buenos y malos, fáciles y difíciles, de soledad y de compañía, pero estoy dispuesto, porque tú así me lo has enseñado, a dejarme llevar en las cuestas abajo y a pedalear en las cuestas arriba. Cuando me canse, descansaré, pero no retrocederé. Tú me has enseñado que el infierno existe, o el cielo, o el limbo. Tú me has dicho que habrá algo después y yo te creo. A partir de ahora me queda la esperanza de que en otra vida mi guión coincida con el tuyo.

Pero con tu despedida, con tu adiós, no todo se acabará para mí. Se acabará eso que para mí ha sido tan importante, esa comunicación contigo. Pero ni ahora ni nunca se acabará tu persona en mí, tú formas parte de mi pasado porque estuvimos juntos, formas parte de mi presente porque tú estás conmigo aunque yo no contigo y formarás parte de mi futuro porque siempre te llevaré conmigo.

Siempre he dicho que para no fracasar en esta vida hay que prepararse antes de emprender un camino. Yo es posible que me dejara llevar por mis sentimientos e inicié el camino sin preparación. No lo sé, o a lo mejor no, a lo mejor es que hay cosas imposibles en esta vida que ni la mejor preparación las consigue. Yo no he conseguido que me entendieras o solo lo he conseguido a medias, no he conseguido que tuvieras paciencia, pero no me siento fracasado, no puedo sentirme fracasado, porque tú me has enseñado que de las derrotas se aprende y de los fracasos no. Me hubiera sentido fracasado si no lo hubiera intentado. Intenté alcanzar la luna sin darme cuenta que la luna estaba muy lejos del alcance de mis manos, pero lo he intentado y eso me ha servido para aprender que hay cosas que no se pueden alcanzar, pero eso no es un fracaso.

Solo decirte, Mi ViDA, que en mi corazón hay un vacío esperándote y ese vacío permanecerá mientras exista. No me queda más remedio que aceptar la situación, me siento con fuerzas, mentiría si te dijera que no me afecta, pero, no te quepa la menor duda que sobreviviré, eso sí, con mi pensamiento en Ti.

¡¡¡TE QUiERO, Y TÚ LO SABES!!!