Estoy harto de hacer todo mal. Si escribo cosas alegres, que por qué estoy alegre, si escribo cosas tristes que por qué estoy triste, si cuento mi vida que mi vida no le interesa a nadie, si no la cuento que engaño, si expreso mis sentimientos que parecen fingidos, si no los expreso que soy apático,…, ¿Sabes?, supongo que es difícil hacer las cosas bien cuando se vive pensando en otra persona, viviendo por y para otra persona que, claro como no es uno mismo, se producen continuamente situaciones extrañas, situaciones en las que tomo las decisiones pensando más en no decepcionarla que realmente en ser como soy. Sé que me contradigo, que muchas veces digo que estoy harto, que voy a ser yo mismo, que ha caído la gota que colmó el vaso, que a partir de ahora el vaso se llenará con las gotas de mis propias decisiones…, pero es que, de verdad!, me resulta tan difícil olvidarme de ti a la hora de tomar una decisión. Sí, ya sé que esto suena a que soy una marioneta y sí, posiblemente lo sea, pero sabes que soy una marioneta que solo me dejo manejar por ti, que si otra persona coge los hilos, me rebelo, los corto y voy a mi bola. Me has dado mucho, me has ayudado más y sobre todo, sé que siempre lo harás, por eso me encuentro tan seguro actuando así, cuando los hilos, mis hilos, los manejas tu.
Eres un ángel de ojos verde azulados o azul verdosos, que delatan tu estado de ánimo. El color de tus ojos me sirven para conocer como te encuentras, cuando son más azules que verdes sé que estás alegre, cuando están más verdes que azules sé que estás más…, sentimental, iba a decir triste, pero es que en tanto tiempo juntos nunca te he visto triste y mira que has tenido motivos. Las personas pueden estar alegres o tristes, cuando están alegres es fácil notárselo y cuando están tristes igual, pero hay personas como tu que convierten la tristeza en sentimientos positivos, por eso digo que tu nunca estás triste que estás sentimental.
Empecé diciendo que estaba harto, seguí diciendo que soy una marioneta y termino hablando de tus ojos, que por qué?..., tu sabrás.
Conclusión: Sí, soy una marioneta…, vale, y qué?, soy feliz así y sabes por qué?, pues porque soy TU marioneta. Ojalá, nunca se suelten los hilos, es tan agradable sentir tu presencia aunque sea a través de los hilos…