Ayer soñé que volaba, que era capaz de recorrer el mundo entero con solo mover los brazos. Soñé que te vigilaba desde el aire, te veía caminar sin rumbo fijo, perdida por las calles de una gran ciudad buscando la felicidad. No sé, pero no me pareciste la de siempre, tú que siempre has ido con la cabeza levantada ibas cabizbaja, tú que siempre has tenido una mirada clara y penetrante tenías los ojos cerrados, tú que siempre has sonreído a la vida llevabas los labios caídos. En fin, soñé que no eras feliz.
Sueño muchas veces contigo, claro que son solo sueños, la realidad es otra cosa. Pero ayer al despertar, no sé, me dio la impresión de que no era un sueño más, algo me decía que había soñado con la realidad.
Mi ViDA, no quiero tus palabras para mí, pero sí que seas feliz y no sé, mis sueños me dicen que ahora no lo eres, ¡¡de verdad!!, TÚ mereces mucho más.