martes, 11 de septiembre de 2012

Se acabaron las gilipolleces

Tengo motivos para sentirme mal, incluso muy mal, pero no, hoy no, hoy no pienso hacer caso a mis sentimientos. Hoy he vivido algo que me ha hecho pensar mucho, pero mucho ¿eh? y he llegado a una sola conclusión.

No sé si ha sido esa situación o tú o si he sido yo solito. Pero ¿sabes qué?, que se acabaron las gilipolleces, que la vida hay que vivirla que para eso está. A los seres queridos que se han ido no voy a poder traerlos y los honraré con mi comportamiento, me acordaré de ellos, pero mientras tanto viviré. A la gente que pueda querer, si la tendré o no, el tiempo lo dirá, pero mientras tanto viviré. Me da lo mismo andar hacia adelante, hacia atrás o hacia los lados, lo importante es andar y mientras tanto viviré. Hoy me he dado cuenta que lo importante es vivir, llegará el momento en que toque irnos, pero mientras llega viviré.

Se acabo el volar, las hormigas, las puertas, el río, la cueva, el mar, la estación, la barca, el camino, el fondo del mar, la montaña, los pájaros, los peces, las brújulas, las veletas, los sentidos, los sentimientos, las cicatrices, el pasado, el futuro, incluso se acabó el silencio. No me arrepiento de nada de lo dicho, es más mantengo hasta la última coma de lo dicho, pero hay que separar los pensamientos de la vida y la vida está para vivirla con los amigos, con los conocidos e incluso con los enemigos.

Tú no dejas de sorprenderme, pero se acabó la irrealidad, ahora te veo en la tierra, como una persona más. De acuerdo que me gusta tu comportamiento, de acuerdo que me gusta tu expresión y tu mirada, pero todo ello en la tierra. De acuerdo que te quiero y que no dejaré de hacerlo, pero la situación actual yo no la provoqué. Si algún día sales de tu actual sueño estaré encantado de continuar los años vividos y si no llega ese día pues la vida seguirá como para todo el mundo.

Hoy, de nuevo, puedo dar la bienvenida a la vida, ¡¡SE ACABARON LAS GILIPOLLECES!!.