Todos los caminos tienen un principio y un fin, un principio de ilusión y de expectativas por lo nuevo que vendrá y un final que no siempre es feliz.
Pero en medio, entre el principio y el fin siempre hay camino por recorrer, un camino en el que nosotros decidimos el espacio que recorreremos y la velocidad a la que iremos, pero casi nunca decidimos el tiempo que durará.
En la vida emprendemos muchos caminos, unos duran minutos, otros horas, otros meses…, los hay que duran hasta años.
Yo el día que nací emprendí un camino CONTiGO, un camino lleno de vivencias buenas y malas, un camino lleno de amistad y cariño, un camino lleno de compañía, la tuya. Me niego a que ese camino termine. Si alguien algún día se empeña en que ese camino termine, yo me pararé un metro antes del fin y allí me quedaré, porque, ese camino para mí, nunca terminará, es que es el camino de mi vida, ¡ES Mi CAMiNO!.