Por el camino de la vida vamos todos, unos andando y otros corriendo. Por el camino de la vida nos encontramos con mucha gente, no podemos fijarnos en todo el mundo. Nos fijamos en la gente que nos llama la atención, en los bajitos y los altos, en los guapos y los feos, en los flacos y en los gordos, nos fijamos en unos para pensar buenas cosas y en los otros para pensar malas cosas. Pero que injusticia, acaso no es verdad que las apariencias engañan, pues si, o no, o algunas veces. Que injusticia hacer un juicio de alguien sin conocerle, que injusticia ser juez de aquello que no se conoce. Unos se pintan de color fosforito para que se les vea y otros se esconden para que no se les vea.
Pero ¿sabes?, las apariencias solo sirven para que se fijen en ti y no siempre, luego cada uno debe demostrar lo que es. Para mi tienen más mérito los que tienen buena imagen, porque son ellos los que tienen que demostrar que están ahí por lo que valen y no por lo que parecen.
Dicen que el amor es ciego, vale, puede que sea así, pero creo que no es tonto. Al amor no le engañas ni a primera vista, no le engañas con las apariencias. Nos enamoramos de las personas y las personas no son objetos. El amor no tiene nada que ver con el gusto, el gusto es para los objetos. A lo mejor hay personas que son como objetos, no lo creo, cada uno tiene sus puntos de vista y son diferentes, pero hay que tener muy claro lo que son las personas y lo que son los objetos. No sé, yo creo que nos diferenciamos en muchas cosas, allá cada uno con sus apreciaciones.
Dicen que para gustos se inventaron los colores, pero es que una cosa es gustar y otra muy diferente amar. En el amor no existen los colores, solo existe el blanco y el negro, solo existe el SI y el NO, o es que ¿alguien lo duda?.
Yo soy la duda eterna, la duda para todo, pero en el amor, para mí no hay colores, ni siquiera hay blanco y negro, no hay ni sí ni no, ¡¡¡ES QUE SOLO EXISTE EL SÍÍÍÍÍÍÍÍÍ!!!!.
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