Me paso la vida decidiendo, sí, decidiendo situaciones, decidiendo si es bueno o es malo, si me conviene o no, si entro o si salgo, si subo o si bajo, si amo o si odio, si hablo o si callo,…, incluso alguna vez si sigo adelante o si me paro de una vez.
No sé porque hoy me ha dado por pensar en eso, pero pienso que mi vida avanza siempre en función de mis decisiones y claro, si tomo las decisiones que no debo o que no me convienen, pues…, mal no? y si tomo las decisiones que sí me convienen, pues…, bien? o no, no lo sé.
Hay decisiones insignificantes, pongo el despertador a las 5,30 o a las 5,45 y duermo 15 minutos más, desayuno o no, me pongo un pantalón azul, gris o marrón?, me pongo chaqueta o no, si coincido en el ascensor con la vecina, le digo lo que pienso de ella o le hablo del tiempo como otras veces,…, en fin podría poner mil situaciones insignificantes en las que tomo decisiones cada día, incluso podría llegar más lejos y pensar si un día me da por decidir si me levanto o no, si me visto o no, si desayuno o no, si salgo de casa o no, vamos, si vivo o no.
Luego hay otras decisiones que no son tan insignificantes y que cada uno nos las guardamos para nosotros o al menos yo así lo hago. Decisiones que nos marcan en nuestra vida, decisiones que si es en un sentido o en el contrario, puede que nuestra vida gire 180 grados y todo sea distinto o gire 360, 720, 1080, 1440,… grados y volvamos al mismo sitio que estábamos pero eso sí, mareados por tanta vuelta. Pero al final son esas decisiones las que realmente son importantes para la vida de cada uno y a mi hoy día son las que realmente me cuesta muchísimo tomar.
Hay quien dice que las decisiones hay que tomarlas con la cabeza, otros que hay que tomarlas con el corazón, otros que hay que dejarse llevar por los sentimientos, otros por la razón, otros que hay que tener en cuenta la justicia o la belleza o la educación que has recibido, incluso hay quien dice que las decisiones hay que tomarlas al vuelo, sí como quien devuelve una pelota de tenis que le viene a la cara.
La verdad es que estoy hecho un lio, pero tranqui, que esto de las decisiones es solo un lio más en mi vida, sí, porque me han educado para hacer unas cosas y si las hago así pienso que no tengo personalidad porque hago lo que me dicen o me han dicho, pero si hago lo contrario para lo que me han educado, pues pienso lo mismo que tampoco tengo personalidad porque hago lo contrario de lo que me dijeron. Vamos que haga lo que haga, me siento usado, sí, como de segunda mano, porque nada lo puedo hacer por mi mismo, todo me lo han enseñado o no, pero en ese caso me han contado lo que es y por tanto tampoco es mio, no sé, a lo mejor tendría que descubrir asdfskghkd, sí porque América ya la descubrieron.
En fin, toda mi vida ha sido una toma continua de decisiones, sigue siendo así y creo que seguirá siendo así, y sabes?, no me gusta mucho, porque me he acostumbrado o mejor, me has acostumbrado a tomar mis propias decisiones pero contando con tu opinión, contando contigo. Y claro, ahora que me falta tu opinión, pues…, es como si fuera un indeciso, como si no fuera capaz de tomar mis propias decisiones.
Hoy no estoy seguro de que mis decisiones en esta vida hayan sido las mejores y es posible que muchas no hayan sido las mejores, pero tengo claro, no!, lo siguiente que no me equivoqué en quererte, que no me equivoco en seguirte queriendo y que no me equivocaré si te sigo queriendo.
Ksssssssssss
No hay comentarios:
Publicar un comentario